Cuidado de piel y cuero
Cuidado de un sofá de cuero: una revisión por zonas
En un sofá no todas las zonas se usan igual. Antes de aplicar un tratamiento, revisa asiento, apoyabrazos y respaldo por separado. Así puedes distinguir el polvo cotidiano de un desgaste que necesita otro tipo de atención.

En este artículo
Empieza por la información del fabricante
Busca la etiqueta o la ficha del sofá y comprueba el tipo de cuero y su acabado. Si no los conoces, consulta a la tienda con una fotografía y la referencia. Dos sofás parecidos pueden admitir cuidados diferentes.
Con una herramienta limpia y autorizada, retira primero el polvo superficial. Revisa los pliegues y costuras sin forzarlos. No pases directamente del suelo o de otro mueble al sofá con la misma bayeta.
Haz una prueba que puedas comparar
Elige una zona discreta admitida para la prueba, aplica siguiendo el envase y deja secar. Compara tono, tacto y brillo antes de avanzar. Evita trabajar todo el asiento si aún no sabes cómo responde el acabado.
La leche de tratamiento del kit se destina al cuidado regular de cuero compatible. Extiende como indique su etiqueta y mantén limpia la cara de la microfibra que estás utilizando. No empapes costuras ni acumules producto en los pliegues.
Si el cuero está agrietado
Un tratamiento de mantenimiento no reconstruye una zona cuarteada ni recupera por sí mismo el pigmento perdido. Si el cuero está muy desgastado, la leche Starwax lo excluye de sus usos; consulta un tratamiento de reparación adecuado.
Prepara la siguiente revisión
Anota cuándo lo has tratado y qué zonas has observado, sin imponerte una frecuencia universal. El uso del sofá y sus instrucciones mandan. Guarda la herramienta limpia y seca y conserva la referencia del tratamiento para no improvisar uno distinto en cada ocasión.