Manchas difíciles
Una mancha de bolígrafo en la ropa: cómo abordarla
La raya de un bolígrafo en un bolsillo puede parecer pequeña hasta que empezamos a frotarla. Antes de mojarla o probar un disolvente, separa la zona manchada del resto de la prenda y comprueba la etiqueta de cuidado.

En este artículo
Tinta y tejido importan por igual
Guarda el bolígrafo si lo tienes: conocer qué originó la marca ayuda cuando necesitas consultar. Revisa si la prenda admite lavado y si hay entretelas, forros, estampados o adornos cerca de la mancha.
No uses una receta para algodón como permiso para tratar una chaqueta completa. Si la etiqueta exige limpieza profesional o no puedes identificar el acabado, consulta antes de aplicar el producto.
Prueba el producto en una zona oculta
Flexene incluye bolígrafo y rotulador entre sus usos. El fabricante recomienda comprobar primero un lugar no visible y aclarar abundantemente tras la aplicación indicada. Esto no garantiza el resultado en toda tinta o color.
Trabaja siguiendo la etiqueta del envase, sin empapar zonas innecesarias. Usa un soporte y una herramienta limpios compatibles con el método indicado. Si ves que el propio color de la prenda se transfiere o cambia, detén el tratamiento.
Comprueba antes de darlo por terminado
Una vez retirado el producto según sus instrucciones, revisa el tejido con buena luz. No recurras al calor para acelerar el proceso ni mezcles alcoholes, disolventes y quitamanchas.
Si queda sombra, valora el estado de la tela antes de insistir. Una prenda que empieza a perder color necesita que pares, aunque todavía se vea la raya. Para pedir ayuda, explica qué producto has usado, dónde y cómo lo has retirado; esos datos son más útiles que decir que has probado de todo.