Manchas difíciles
Cómo elegir un quitamanchas según la mancha y el tejido
Para elegir un quitamanchas, identifica qué ha manchado la prenda y qué admite su tejido. Una marca en un cuello de camisa puede necesitar un tratamiento diferente al óxido o la tinta de un bolígrafo.

En este artículo
Reúne tres datos antes de aplicar nada
Mira la etiqueta de cuidado, intenta identificar el origen y recuerda qué has probado ya. Si la prenda tiene adornos, estampados o varias telas, revisa también esas zonas: una composición de algodón no describe necesariamente todo su acabado.
La guía del American Cleaning Institute propone identificar la mancha para orientar la elección del tratamiento. Para óxido, por ejemplo, remite a un producto formulado para ese uso.
Escoge el producto para esa mancha
Organiza los productos por función. El prelavado sirve para preparar ropa compatible antes del lavado; un producto para tinta responde a otro tipo de residuo, y un eliminador de adhesivos tiene exclusiones propias. Que todos estén en un kit no significa que deban utilizarse juntos.
- Lee las instrucciones de la prenda y del quitamanchas elegido.
- Comprueba el color en una parte discreta y observa el resultado.
- Respeta dosis, tiempo y retirada del producto; no añadas otro para reforzarlo.
- Revisa la mancha antes de planchar o secar con calor.
Si no sabes de dónde viene
Anota el aspecto y la ubicación y consulta antes de encadenar intentos. Un cerco puede ser suciedad, un cambio de color o daño del tejido; estos últimos no desaparecen por aplicar más limpiador.
Para una prenda valiosa, delicada o de limpieza profesional, conserva la etiqueta y explica qué le ha ocurrido a la tintorería. Haber evitado una mezcla improvisada también facilita que puedan valorar el tratamiento.